lunes, 7 de noviembre de 2016

Te lo prometo.

Estoy enfrentándome 
A una pagina en blanco.
Sin tener ni idea de lo que quiero escribir.

Es como si se me atragantasen las palabras.
Y no hubiese espacio.

Y ahora me frustro.
Porque quiero escribir y no consigo dar forma a lo que intento decir.

Siempre acabo igual,
Me pongo una canción de esas que te hacen pensar.
Ya sabes, la típica que te pones a escuchar 
Cuando llega la madrugada y no puedes dormir.
Porque tu cabeza no deja de dar vueltas.
Y vueltas.
Y más vueltas.

Y llega la súper canción 
Y acabas llorando
Sin saber bien por qué.
Como si por un momento, todo lo que sientes se juntara y arrasara con todo,
Contigo.

Es irónico.
Son muchas veces canciones 
Las únicas capaces de hablar por nosotros.

Las madrugadas también.
Van y destrozan todo.
A bien o a mal.
Sin pedir permiso.

Y llega un momento 
En el que simplemente 
Lo ignoras.
Cambias de canción
Y dejas que la noche acabe de destrozarte.

Suena doloroso pero

Calma.
Llegará un tiempo en que 
Las madrugadas sean tu mejor aliado.
Y las canciones no puedan hacerte daño.
En absoluto.
Sólo espera.
Están por venir. 
Tú sólo apaga la luz.
Agarrate a las sábanas.
Y aguanta la tormenta.
La lluvia tiene que parar en algún momento.

Y lo hará.
Te lo prometo.





sábado, 5 de noviembre de 2016

Adrenalina

Como cuando éstas
en el punto más alto
de una montaña rusa
Sabiendo que, en apenas segundos,
Caerás al vacío sin poder evitar 
(ni querer hacerlo) el grito que produce la caída, 
Pero aun así te es inevitable sentir
la emoción de estar en lo más alto.

Lo mismo pasa con el interior de las personas.
Lleno de bipolaridad.
Idas y venidas.
Hasta el hecho de llorar puede significar
algo maravilloso o algo catastrófico.

Somos de lo más impredecibles.
Y eso,
En parte nos encanta,
Y en parte nos mata. 

viernes, 4 de noviembre de 2016

Último poema como primer intento


23:53

Llovía y te echaba de menos.
Sólo faltaba el piano,
Tocado de fondo.

La banda sonora más triste
Jamás escuchada.
En la película mas absurda
Que jamás se ha visto.

Donde la protagonista
Sólo llora.
Apenada.
Donde alguien da un portazo.
Y Llegan los créditos.
Sin esperar a que nadie se cure antes de acabar el espectáculo.

Vaya basura.

Acaba con un FIN
En blanco y negro
Que no resuelve nada.

FIN de qué
Si jamás hubo un principio.

Y yo perdí los mios.
Mis principios
Dónde coño están.

Quererte no salia en mis planes.
Y no hay salidas
Por ninguna parte.



Soy nueva en esto

Cansada de encerrar poemas en cuadernos que nadie lee y empujada por amigos y familia, he decidido crear este blog con el único propósito de llenar paginas en blanco con poesía, o al menos, intentarlo.

Soy una chica que a sus quince años de edad adora el silencio y estar consigo misma, pero nunca sola.

Caemda es el nombre que he elegido como representación. Raro pero no un sinsentido.

He fusionado dos palabras provenientes del latín; Caim y Tacenda.

Caim, es un circulo invisible de protección dibujado alrededor del cuerpo con la mano que te recuerda que estas a salvo y eres amado, incluso en tiempos oscuros.

Tacenda, es un nombre referido a cosas que es mejor dejar no dichas, problemas que deben ser pasados en silencio.

Nada más. Espero, disfrutéis de las letras que escriba. Y que, de alguna forma, os sirvan también de desahogo.

Muchas gracias.