Cuando el corazón sangra recuerdos que manchan de versos las páginas del cuaderno.
La mayoría de poetas ve un espacio en blanco y no puede evitar escribir. Cualquier cosa, tan solo por eludir esa sensación de vacío.
La mayoría de poetas habla de todo aquello que desearía olvidar y sin embargo revive en su memoria.
La mayoría de poetas vive con el miedo a no reconocer qué sienten. A tropiezar cada vez que intentan tomar nota de ello.
Pocos poetas son capaces de enamorarse de un atardecer, y no dejar constancia de ello en ninguna parte.
Pocos poetas son capaces de sentir sin dejar que esos sentimientos marquen huella en sus corazones.
Porque así somos. Remarcamos todo aquello que nos mata o, por el contrario, nos hace sentir vivos.
Es nuestra forma de convertir los fantasmas en poesía.