domingo, 30 de septiembre de 2018

A ellos, que todavía no han vivido.

Que brillen, que griten.
Que no sepan dónde guardar tanta magia. 
Que lloren, que rían. 
Que sepan que en la vida 
En esta vida tan valorizada y quizá no tan valiosa 
No todo es blanco o negro.
Que admiren y sufran.
Y vean que hasta la justicia más evidente 
Puede verse insignificante y desechable a ojos del codicioso.
Que aprendan. 
Que dejen de excusarse 
Que prosperen 
Que no se rindan y crean en sí mismos 
Sin rozar ni por un instante el mínimo egocentrismo.
Que bailen. Que se tropiecen con sus pasos.
Y asimilen que en esos tropiezos está su avance.
Que respiren. Y lean. Y canten. Y jueguen.
Y mantengan la inocencia que a todos nos acompañaba en un principio.
Que vivan. Y teman. Y sean valientes.
Que no cedan ante una herida 
Y persigan siempre sus ideales 
Siguiendo sus principios.
Que no den cabida a la queja ni al lamento.
Que toda lágrima que derramen sirva para llevarles aún más lejos.