El mundo funcionaba perfectamente
Hasta que llegamos nosotros. Humanos.
Proclamándonos amos de algo que no era nuestro.
Y el humo producido por el quemar de la avaricia y el querer siempre más
Oscureció cada rincón de esta esfera enferma a la que llamamos Tierra.
Contaminándola.
Los árboles se ahogan. Se quejan.
Mil especies dejaron de hacerlo.
Se han quedado sin voz.
Sólo espero que guardes aquel abrigo para el resto de tu vida. Costó la suya.
Y no se que hacemos aquí, mirando.
Cuando hay miles de lágrimas saladas
Inundando los océanos
Que deberían estar en otro estado.
Heladas quizá.
¿A qué esperamos?
Contemplaremos el derrumbe
Y diremos "lo sabía."
Como quitándonos la culpa del desastre.
Se nos va a quedar una cara de gilipollas
Cuando veamos todos los daños causados.
Y sólo allí pensaremos:
Mierda, hicimos mal.
Pero todos optaremos por el silencio.
Las verdades duelen más cuando
Se dicen en voz alta.
un aplauso a esta reflexión hecha poema
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